Casa de las Artes LA RONDA

La excelente restauración de la Calle La Ronda por el FONSAL, recupera para toda la población un hito urbano que constituye parte importante del patrimonio arquitectónico, histórico y artístico de la ciudad de Quito.

 La creación de un nuevo Centro Cultural se constituye como un sitio de encuentro para el arte, la creación y la promoción de las actividades culturales, rescatando  la identidad quiteña y el patrimonio intangible de la calle.


Calle la Ronda vista desde el Centro Cultural. Clic para ampliar
Ubicación del Centro Cultural:

Casas 989 y 999: Se encuentran situadas cerca del puente nuevo. Datan del siglo XX y mantienen su estructura original: muros de adobe, columnas de piedra y madera, techo de carrizo y tejas.

Objetivos del Centro Cultural Calle la Ronda

-Ser un puente de encuentro cultural y catalizador de nuevas tendencias artísticas entretejidas con las expresiones tradicionales del arte y la cultura quiteña.

-Generar la reactivación económica de las familias del barrio y evitar la exclusión social de este sector.

-Formar nuevos valores artísticos.

-Fomentar la conciencia en el cuidado del patrimonio artístico e histórico de la ciudad.

-Preservar el patrimonio intangible de la calle La Ronda incluyendo a la comunidad para generar retroalimentación cultural y artística.

-Establecer un vínculo con la comunidad de apoyo, formación y cooperación.

-Difusión turística del acervo cultural de la calle.

-Recuperación del ambiente de bohemia de la calle la Ronda.

-Lugar de exposición de artistas nacionales y extranjeros.

Calle la Ronda. Clic para ampliar.

Actividades Propuestas:

-Exposiciones de artistas nacionales y extranjeros (4 anuales).

-Exposiciones temáticas (4 anuales).

-Talleres de artes plásticas enfocados a los habitantes del sector.

-Tertulias culturales los días miércoles.

-Funciones de títeres una vez al mes.

-Conferencias especializadas sobre el arte y su historia.

-Participación de los vecinos para dictar talleres sobre trabajos artesanales tradicionales de la calle.

-Participación de ancianos y cuenta-cuentos para el rescate de las leyendas e historias  de antaño.

-Talleres educativos para la transmisión de la tradición oral y juegos populares.

                                - Talleres de realización y apreciación cinematográfica.
Beneficiarios del Proyecto:

Beneficiarios Directos : 10,404 pobladores del área. Especialmente grupos de niños, jóvenes, artistas del sector, artesanos y comunidad de vecinos.

Beneficiarios Indirectos: Población del Distrito Metropolitano de Quito; turistas nacionales y extranjeros


Arco de entrada a la calle La Ronda. Clic para ampliar

Orígenes e historia de la calle "La Ronda".

Orígenes:


Los pobladores prehispánicos habían formado un chaquiñán marginal junto a la quebrada de Ullaguanga-huayco para bajar desde la chorrera del Pichincha llamada Jatuna.

Gradualmente mestizos, indios y españoles fueron construyendo casas junto al sendero. A fines del siglo XVIII, el trazado de La Ronda ya era similar al actual.


Historia:


El registro histórico nos acerca al patrimonio intangible de la calle, sus personajes emblemáticos y las fibras que entretejen nuestra identidad y el sentimentalismo quiteño.

A finales del siglo XIX, La Ronda acogía a los viajeros y los transportistas de productos agrícolas que venían del sur en las tabernas de chicha que se establecieron en la calle. En la esquina con el Mesón, en la casa de Cadena Meneses, estaba hacia la Ronda la chichería de Rosario Navarro y frente a ésta estaba la de la indígena Petrona Chasipanta.

La generación de los poetas y bohemios de los años 30 y 40 visitaban “El Murcielagario”,  la trastienda de la última casa de la segunda cuadra en la Morales y Venezuela.  Tras la fachada de una tienda de mala muerte se escondía un burdel clandestino subsidiado por el Comandante Antonio Alomia.

El gran poeta ambateño Pablo Valarezo Moncayo  vivió en la casa de la Negra Mala, consagrada a la tertulia literaria y bohemia de poetas y músicos como Jorge Carrera Andrade, Augusto Arias, Carlos Guerra, entre otros.  En ella Sergio Mejía compuso el bellísimo pasillo Negra Mala dedicado a la dueña de la casa, doña Rosario Peñaherrera, y luego compuso el  pasillo Rubia buena.

Federico González Suárez vivió en la casa de su abuela durante su infancia y adolescencia.  La casa quedaba en la esquina sur –oeste de la actuales Ronda y Venezuela- aunque hoy penosamente desaparecida. Al regresar de España, el monseñor, vivió 7 años más en la casa de La Ronda.  En ella escribió la gran Historia del Ecuador y llamaba a su casita “la de la quebrada”.

El Maestro Escultor Toribio Ávila trabajó especialmente en figuras de cera policromada, cuyas mejores obras se hallan en la sacristía de la iglesia de San Francisco.  Vivió en la casa 158 de la calle Morales en 1797.  Esta misma casa también fue del cerero Manuel V.  Villegas.
 


Ir Arriba

Centro Cultural Metropolitano de Quito
García Moreno y Espejo
Telf: (593-2) 258-4362 / 258-4363
Quito - Ecuador

diseño y programación: Pentaedro